Para la ejecución de la primera fase de la estructura del edificio principal (con una superficie útil de 9.424 m², área construida de 6.302 m² y salas con aforo para 1.000 y 200 asientos), se planteó el suministro global de encofrados. En la mayor parte del proyecto se empleó la tecnología del hormigón arquitectónico.
El reto fue la ejecución, en una sola fase, de muros de 10 m y pilares de 15 m de altura de hormigón visto, sobre los que se realizaron vigas horizontales de hormigón. En la construcción de estas vigas, se utilizaron torres T-60 de 11 m de altura y encofrados verticales modulares.
Los muros del salón principal, la zona de mayor altura de todo el edificio, se llevaron a cabo en ciclos de hormigonado de 6,6 m de alto, con el empleo de paneles de 2 x 3,3 m, de encofrado modular. En todo momento se utilizaron plataformas de trabajo y de hormigonado que garantizaron la seguridad de los trabajadores durante toda la obra.
Para el soporte de los balcones del anfiteatro se construyeron pilares huecos, de 1,90 m de diámetro y 4,5 m de altura, con ENKOFORM V-100 capaz de adaptarse a cualquier geometría.