El Segundo Cinturón de San Sebastián, en conexión con la Autovía del Urumea y la N-1, descongestiona los accesos por carretera a la capital y proporciona alternativas al tráfico local y de largo recorrido por Guipúzcoa.
La estructura de doble calzada del viaducto PK 5+200, de 80 m de longitud, dispone de un tablero con sección transversal constante aligerada, de 11,5 m de ancho y 1,30 m de canto. Para reducir los plazos de ejecución se emplearon paños premontados en obra de ENKOFORM H-120, adaptados a la geometría exigida, sobre cimbra cuajada de 8 m de altura.